martes, septiembre 29, 2015

Área de descanso

La Dirección General de Tráfico, a través de sus paneles informativos instalados sobre la carretera, nos advertía una y otra vez sobre la necesidad de descansar. Al llegar al único área de descanso habilitado en la Autovía del Sur nos encontramos con esto:



un secarral sin rastro de sombra,



en el que los bancos y mesas estaban fundamentalmente compuestos por gruesas láminas de hierro recalentadas al sol.

Visto el panorama, la rapidez con que los coches que tomaban el desvío reemprendían la marcha, lo lógico era pensar en un interés premeditado por empujarnos hasta alguna de las numerosas áreas de servicio (gasolineras) disponibles en la zona sin descartar tampoco la ya clásica, y eficaz, combinación de desidia e ineptitud.

jueves, septiembre 24, 2015

Movilización


La industria farmacéutica en bloque y amplios sectores de la profesión médica amenazan al laboratorio que ha presentado la patente de la vacuna contra la hipocondria.

lunes, septiembre 21, 2015

Low: Especially me

cause if we knew where we belong
there would be no doubt where are we from
but as it stands don't have a clue
especially me and probably you 


porque si supiéramos dónde pertenecemos
no habría duda de dónde somos
pero tal y como está la cosa no tengo ni idea
sobre todo yo y seguramente tú

miércoles, septiembre 16, 2015

rasgarse las vestiduras


Su empeño, su constancia en el acto de rasgarse las vestiduras le permitió al fin desnudar a su oponente.

sábado, septiembre 12, 2015

Albaycín

Subir al Albaycín


a ver caer la tarde 

martes, septiembre 08, 2015

Operación Dulce (Sweet Tooth), Ian McEwan

La trama de Sweet Tooth / Operación Dulce –se dice en inglés que tiene un “diente dulce” aquella persona que es muy golosa-, la última novela del veterano escritor inglés Ian McEwan, publicada como es habitual por Anagrama, gira en torno al engaño por ocultación. No en vano se trata de una novela de espionaje aunque centrada en una operación menor –cuya denominación da título a la novela- conducida por una sección más bien periférica de los Servicios Secretos británicos que decide intervenir de forma activa en la disputa cultural e intelectual que se desarrolló entre los dos grandes bloques enfrentados en la Guerra Fría. Así, emulando otras iniciativas desarrolladas por la CIA, a cambio de ayuda económica buscan cooptar para su causa a escritores cuya visión pueda contribuir a alimentar, a reforzar el discurso oficial sobre las bondades de la vida en la sociedad capitalista en contraposición a la comunista. Un aspecto que lleva a McEwan a reflexionar sobre la relación entre literatura y poder.

El contexto de la novela es la convulsa Gran Bretaña de la primera mitad de los años setenta,  durante los mandatos de Edward Heath y de Harold Wilson, aún en la estela de la rebelión juvenil desatada en la década anterior, un país golpeado con dureza por la crisis del petróleo, asolado por multitud de conflictos sociales y dificultades económicas que contribuyeron a reforzar la visión general de la inevitable decadencia del que fuera el centro del Imperio y que en 1979 desembocaría en el ascenso al poder de Margaret Thatcher con un programa de ruptura. El grueso de la acción transcurre en un Londres apagado, áspero, opresivo, como si los sentimientos y el hedonismo solo pudieran fluir, de forma intermitente aunque apasionada, durante fugaces retiros en el campo o en pintorescas localidades costeras como Brighton.

Esto es así porque en el centro de Operación Dulce hay una historia de amor –bueno, en realidad la novela contiene más de una aunque para la reseña prescindamos de las frustradas- que logra crecer pese al entorno de ocultamiento en el que se desenvuelve. Los sentimientos se ven amenazados por las medias verdades, como si todos los personajes que pululan en aquel ambiente estuvieran condenados a guardarse algún as en la manga, empezando por sus protagonistas: Serena, la atractiva aunque inexperta joven reclutada por los Servicios Secretos, que se enamora del prometedor escritor, Tom, al que ha de cooptar para la causa sin que éste sospeche de sus verdaderas intenciones.


Si lo deseas, puedes leer la reseña completa en el número de septiembre de la revista digital de agitación cooltural agitadoras

sábado, septiembre 05, 2015

recuperación económica

Ánimo, que la recuperación económica está casi lista. Ya solo falta meterla en el horno y servirla... 


eso sí, en la lengua de Shakespeare, ¿o era en la de Goethe?. 

martes, septiembre 01, 2015

Progreso / Progress

Le dicen progreso cuando los muros -o las alambradas fuertemente vigiladas- cambian de lugar.


It's said progress when walls -or high fences strongly guarded- move from one place to another.