miércoles, diciembre 13, 2017

España en trance / Spain in a trance

Diría que como estado, como sociedad, España hace tiempo que se debate en un trance que le llevará a asimilarse, a su manera, a Alemania y a Francia o bien a Rumanía y Bulgaria.




I'd say that as a state, as a society, it's been some time that Spain struggles in a trance that will lead it to assimilate, in it's own way, to Germany and France or to Romania and Bulgaria.

sábado, diciembre 09, 2017

chirimbolos de Lavapiés

Un año más, alguien se ha acordado de abrigar a los chirimbolos de Lavapiés coincidiendo con la llegada de la primera ola de frío.


miércoles, diciembre 06, 2017

Constitución Española / Spanish Constitution

Los hay que la devoran a dentelladas de tanto como les gusta, la Constitución Española, y cuando protestas te arrojan los huesos a la cara.



There are those that devour it to bites from as much as they like the Spanish Constitution, and when you complain they throw the bones to your face.

domingo, diciembre 03, 2017

!Cómo deciros!

RÉGIMEN DEL 78

No sé si la Transición ha envejecido mal. Sí veo lo rematadamente mal que han envejecido sus principales promotores y adalides.

ESCASEZ

Racionaron la duda.

GANAR ELECCIONES CON FINANCIACIÓN ILEGAL NO TIENE PRECIO

La policía asegura tener indicios de la existencia de una caja C en el Partido Popular.


Son algunas de las ocurrencias que he recopilado en !Cómo deciros!, mi colaboración para el número de diciembre de agitadoras. !Ilustrada con Lemmy, de Motorhead!

jueves, noviembre 30, 2017

responsabilidad individual

Antes, enfermabas de gripe. Ahora, combates la gripe. El giro en el enfoque marca el triunfo de la responsabilidad individual.


Before, you got sick with the flu. Now, you fight the flue. The shift of focus marks the triumph of individual responsability. 

lunes, noviembre 27, 2017

manifestación / demonstration

Convocó el gobierno una manifestación, que esperaba multitudinaria, en defensa de la libertad de represión.




The governmente called a demonstration, expecting it to be massive, in defense of freedom of repression.

viernes, noviembre 24, 2017

lunes, noviembre 20, 2017

Ganja Gang

Pasando un rato con el Ganja Gang


Hanging out with the Ganja Gang

viernes, noviembre 17, 2017

surrealismo / surrealism

Se vulgarizó el surrealismo desde que dejó de ser premeditado.



Surrealism became popularized when it stopped being deliberate.

domingo, noviembre 12, 2017

alturas



Visto el panorama a ras de tierra, mejor alzar de nuevo la vista hacia las alturas.

jueves, noviembre 09, 2017

metáfora / metaphor

El Edificio España dispuesto para una reforma de arriba a abajo. 



The Spain Building ready for a reform from top to bottom

lunes, noviembre 06, 2017

profeta del apocalipsis / prophet of doom

Visto el panorama, siento un impulso cada vez más fuerte de reciclarme en profeta del apocalipsis. Diría que escasean y la considero una actividad con un gran futuro.



Considering the circumstances, I feel an ever stronger impulse to recycle myself into a prophet of doom. I'd say they are scarce and consider it a very promising activity.

viernes, noviembre 03, 2017

Los virreyes, Federico de Roberto

Los virreyes (Editorial Acantilado), obra cumbre del escritor italiano Federico de Roberto, vendría a ser la hermana bastarda, ignorada, de la celebérrima El gatopardo, de Guiseppe Tomasso de Lampedusa. Y es que los paralelismos entra ellas son múltiples, empezando porque cubren la misma circunstancia y etapa histórica: la aparatosa adaptación a la modernidad de una familia de la aristocracia siciliana de tradición casi feudal a través del contexto de agitación política y el parlamentarismo que trajo consigo la unificación italiana. La pregunta entonces resulta casi obligada: ¿por qué una accedió al canon y la otra permaneció sumida en el olvido?

Los Uzeda son una familia de ascendencia española, expresión de la más alta nobleza ligada a la Casa de los Borbones en el Reino de las Dos Sicilias cuyo núcleo venía conocido como “los virreyes”. La novela de De Roberto se centra en tres generaciones de dicha familia que se suceden a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. Su arranque es canónico: fallecimiento de la princesa Teresa -la cabeza de familia-, funeral suntuoso y lectura del testamento que crea disensión entre sus herederos. A través de sus intrigas nos familiarizamos con la multitud de personajes que pueblan la novela: los siete hijos, cuñados varios, personajes destacados de las familias políticas, los tíos, así como ciertos miembros de la servidumbre, algunos de ellos hijos bastardos del cabeza de familia fallecido con anterioridad.

Marcados por su tradición, por sus rígidos usos y costumbres y el alto concepto que tienen de sí mismos, así como por la impronta de la religión, tras la revolución que culminará en la unificación italiana algunos de los Uzeda muestran un creciente interés por el desempeño de la acción política lo que desata tensiones entre aquellos más apegados a la tradición y los más pragmáticos. El poder, la codicia, la hipocresía y la traición –hacia el otro y hacia uno mismo- impulsan a los miembros más destacados de la familia pero entre su catálogo de pasiones hay lugar también para el hedonismo, el capricho, el misticismo, el extrañamiento y la locura. Los seres más vulnerables son a menudo las mujeres incorporadas a la familia a través del matrimonio.  

Las tres generaciones permiten a De Roberto describir la evolución de un desmedido afán de poder: en el caso de la princesa dirigido a controlar con mano de hierro la voluntad de sus hijos incluso una vez ya fallecida; en el de su primogénito, Giacomo, a concentrar mediante el engaño la riqueza repartida entre sus hermanos y, en lo posible, de los parientes; y en el del hijo de éste, Consalvo, a obtener el favor popular  valiéndose del cinismo y la falta de escrúpulos para traducirlo en capital político, llevando hasta el extremo las prácticas ya ensayadas con éxito por su tío. Mientras Giacomo logra desautorizar a su madre sólo una vez ella ya ha desaparecido, su hijo le desautoriza a él en vida.  

La novela está escrita en tercera persona lo que permite a De Roberto saltar de personaje en personaje y ahondar en cada uno de ellos a través de la descripción minuciosa de sus motivaciones –la muy nutrida y variada galería de caracteres constituye uno de los puntos fuertes de la novela- en detrimento de las escenas basadas en diálogos, escasas en comparación. Así, la narración se nos presenta más como un choque introspectivo de personalidades. Su estructura simétrica: división en tres partes de similar extensión, cada una de ellas compuesta de nueve capítulos, transmite orden, precisión, lo que se agradece dada su extensión. La historia avanza a través de la acumulación de pequeñas tramas que se entrelazan gracias a la interacción de personajes de factura sólida, a la vez inflexibles y contradictorios.

Los virreyes culmina con una escena gráfica en la que el joven y ufano príncipe miembro de la tercera generación, recién elegido diputado al Parlamento, se justifica ante su tía moribunda, la más fiel adepta al legado aristocrático y borbónico, no ya por su decidida implicación en la acción política sino por su toma de partido por la opción progresista, desdiciéndose de todo lo que poco antes ha proclamado en público: lo importante es el poder, sea concedido por el rey o por el pueblo, a lo que ella, orgullosa y siempre vociferante, ni siquiera puede replicar dado que ha perdido el habla.

Así, mientras El gatopardo incide en la adaptación a regañadientes, lúcida pero resignada, por parte de la familia protagonista a los nuevos tiempos, lo que la dota de cierta grandeza crepuscular, Los virreyes apunta a una adaptación a la postre inevitable, conflictiva –sobre todo de puertas adentro- y oportunista, en la que el poderoso demuestra la flexibilidad necesaria para seguir prevaleciendo sobre el paciente y hasta entonces servil aspirante burgués que gracias a su apoyo buscaba sucederle. Quizás la diferencia en el enfoque se deba a que Lampedusa descendía de esa misma nobleza siciliana que retrató con cierta condescendencia y poder evocador mientras que De Roberto no. Para éste la grandeza de los Uzeda es sólo exterior, de puertas adentro reina el cálculo más mezquino. El único progreso posible consiste en reconocerlo y adaptarse. 


Esta reseña está también disponible en el número de noviembre de la revista digital agitadoras

martes, octubre 31, 2017

así es



extracto de Los Cinco y yo, de Antonio Orejudo



sábado, octubre 28, 2017

El día antes de la felicidad, Erri de Luca

Publicada originalmente en 2009, El día antes de la felicidad (Editorial Siruela) discurre por territorios familiares para los lectores de Erri de Luca, como si en ella el ya veterano escritor italiano ofreciera un compendio de los temas y situaciones que han marcado sus novelas previas: Montedidio, Tres caballos, Tú, mío o Los peces no cierran los ojos. No resulta difícil extraer aspectos concretos de cada una de ellas que han encontrado reflejo en ésta.

El protagonista de la novela es un muchacho huérfano que tiene como mentor a otro huérfano, en este caso adulto: Don Gaettano, el portero del edificio donde vive, a quien ayuda en sus tareas. Guiado por éste, siempre de forma sutil, discreta, el chico enfrenta las circunstancias que marcan su paso a la mayoría de edad: el descubrimiento del sexo con una vecina viuda, su amor hacia una enigmática mujer que habitaba en el edificio cuando ambos eran niños y que irrumpe en su vida después de mucho tiempo, y la rivalidad y la violencia catártica desatada por sus sentimientos hacia ella que desembocan en el rito ancestral de la sangre como prueba de madurez, lo que le acaba empujando a un precipitado exilio en el que tendrá ya que valerse por sí mismo.

La acción se desarrolla en Nápoles en los años cincuenta del pasado siglo cuando la ciudad parecía al servicio del ejército norteamericano que la había elegido como principal base en el Mediterráneo, si bien una y otra vez se retrotrae al final del verano de 1943, a los días previos a la retirada del ejército alemán coincidiendo con el levantamiento espontáneo de los napolitanos dirigido a expulsar a sus ocupantes antes de la llegada de las tropas aliadas: el hombre judío escondido y protegido por Don Gaettano en un sótano que tiempo después el protagonista ha hecho suyo, los enfrentamientos callejeros contra alemanes y fascistas, los bombardeos por parte de ambos bandos. Sea en una u otra época, la ciudad y sus peculiares códigos se erigen una vez más en co-protagonistas de la novela y conllevan una reivindicación del tantas veces denostado sur de Italia e incluso de la españolidad de Nápoles.


De Luca encuentra una vez más su inspiración en el neorrealismo: vidas sencillas, humildes, centradas en la satisfacción de necesidades básicas, en actividades –la pesca, la lectura, la comida, juegos de naipes, en particular el de la escoba, el fútbol: el muchacho juega como portero- y en emociones esenciales con un sentido universal –amor, camaradería, soledad, violencia-. Todo ello recreado con su personal estilo: frases breves que nunca exceden el aliento de una persona, máximas que iluminan sobre el sentido más primario de la existencia o evocadoras respecto de las circunstancias que aborda, escenas cortas pero sin divisiones que interrumpan la continuidad del relato, elipsis insertadas en las conversaciones de sus lacónicos protagonistas. Bajo su engañosa apariencia de sencillez la novela ofrece otro tratado de dignidad humana, ése que es ya seña de identidad en la obra del escritor napolitano. 

El día antes de la felicidad, cuyo título remite al día previo a la primera cita con la muchacha a la que idealizó en su niñez al tiempo que evoca el levantamiento civil contra los ocupantes de la ciudad justo antes de su liberación, no sorprenderá a los lectores familiarizados con la obra del autor de Tres caballos. Habrá incluso quien sienta la tentación de tildarla de “refrito” dada la ausencia de aportaciones novedosas aunque por la misma razón se demostrará efectiva para quienes la elijan para iniciarse en la narrativa de De Luca.   

Esta reseña también está disponible en el número de septiembe-octubre de espacioluke

martes, octubre 24, 2017

Cream - We're Going Wrong


Por favor, abre tus ojos
Intenta captar
Hoy he caído en la cuenta 
de que vamos mal
vamos mal

Por favor, abre tu mente
Mira a ver qué se te ocurre
Hoy he caído en la cuenta
de que vamos mal
vamos mal


Este mes de noviembre se cumplen 50 años del lanzamiento de Disraeli Gears. Además de ser mi canción favorita del disco, el escueto mensaje de We're Going Wrong resulta oportuno en el momento actual.

sábado, octubre 21, 2017

martes, octubre 17, 2017

razón vs gobiernos

La izquierda tiene razón, la derecha gobiernos.



The left holds the truth, the right governments.

jueves, octubre 12, 2017

Otro 12 de octubre

Los protagonistas hoy del desfile deberían ser los españoles que hablen catalán, gallego, euskera y castellano. ¿El único inconveniente?, que a lo mejor había que suspenderlo por incomparecencia.



The protagonists of the parade today ought to be those Spaniards that speak Catalan, Galician, Basque and Castillian. ¿The only inconvenience?, that maybe it had to be suspended due to non-apearance.

domingo, octubre 08, 2017

Mi bandera / My flag


Ahora que la cosa va de agitar banderas os muestro la mía


Now that the thing is about waving flags I show you mine

miércoles, octubre 04, 2017

Una gran nación

En plena sequía el río revuelto bajaba más caudaloso que nunca. Los regantes del odio anunciaban una cosecha histórica.

También a la esperanza la devolverán "en caliente".

Durante la pausa publicitaria, la brigada de fumigación se esforzaba en descontaminar el debate.

En la fiesta de la matanza del sentido común le explicaron que de la víctima se aprovecha todo.

No existe mayor afrenta para una democracia "consolidada" que votar a destiempo.


Son algunas de las ocurrencias más recientes que he reunido para "Una gran nación", mi colaboración para el número de octubre de la revista digital agitadoras

domingo, octubre 01, 2017

distancia


¿Será hoy el día en que Catalunya se distancie irremediablemente de España?




miércoles, septiembre 27, 2017

Water Song - The Incredible String Band

Sé que llegará el día en que Trump, Putin y el Papa -o sus sucesores- cantarán a coro esta canción. Sé también que para entonces será tarde. (I know the day will come when Trump, Putin and the Pope -or their succesors- will sing together this song. I also know that by then it will be late).


Agua, agua, mira el agua fluir
Destellando, bailando, mira el agua fluir
Oh, maga de cambios, agua, agua, agua
Oscura o plateada madre de vida
Agua, agua, sagrada misteriosa hija de los cielos
Maga de cambios, enséñame la lección del fluir

Dios creó una canción cuando el mundo era nuevo
La risa del agua al cantar la hace real
Oh, maga de cambios, enséñame la lección del fluir

Dios creó una canción cuando el mundo era nuevo
La risa del agua al cantar la hace real
Maga de cambios, agua, agua, agua

1968 

miércoles, septiembre 20, 2017


Cuanto peor, peor.

domingo, septiembre 17, 2017

manca finezza

En la política española "manca finezza" (falta finura). Atribuida a Guilio Andreotti, en realidad la frase la pronunció otro jerarca demócrata-cristiano: Amintore Fanfani.



jueves, septiembre 14, 2017

guerra sucia / dirty war

Hablar de guerra sucia presupone que hay una limpia.



Speaking of dirty war presupposes that there's a clean one.

lunes, septiembre 11, 2017

Lolita 2017

Un recalcitrante neoliberal cae víctima de una turbadora obsesión por una tentadora subvención pública.



A reclacitrant neoliberal falls victim of a disturbing obsession for an alluring public subsidy.

jueves, septiembre 07, 2017

alfombra roja / red carpet

Caminar por una alfombra roja me hace sentir alguien.


 Walking on a red carpet it makes me feel someone.


lunes, septiembre 04, 2017

Men's Hair Club


Cuando la peluquería del barrio transmuta en un Men's Hair Club.




When the neighbourhood's hairdresser transmutes into a Men's Hair Club  

viernes, septiembre 01, 2017

Cuando el miedo es el medio

Como bilbaíno perteneciente a la generación del baby boom la convivencia  con el fenómeno terrorista ha sido una constante en mi vida, formaba ya parte del paisaje –como los Altos Hornos o el Athletic, da igual que su naturaleza fuese otra muy distinta- cuando adquirí uso de razón y durante mucho tiempo pensé que lo seguiría siendo también el día en que éste me abandonara. Por entonces, el terrorismo etarra era un elemento indispensable –quizás el más llamativo-  que nos singularizaba como sociedad y que contribuía a forjar nuestra identidad en contraposición a otras realidades próximas que sufrían otros problemas pero no el de la violencia.

Con el tiempo y, sobre todo, tras su desaparición, en ocasiones me he preguntado si mi actitud hacia el terrorismo etarra pudo a lo mejor haber sido diferente, si en lugar de limitarme a coexistir con él no hubiera debido adoptar una posición más beligerante. Es esa clase de preguntas un tanto tramposas ya que para entonces se conoce el desenlace y se cuenta con la perspectiva de lo que sucedió -el “hubiera o hubiese” suele funcionar en la literatura pero a menudo contribuye a distorsionar la realidad-. Aunque parezca extraño, en esos casos siempre llego a la conclusión de que el terrorismo era algo tan propio de mi identidad como el txirimiri o la Aste Nagusia, da igual que sus fines y métodos me resultaran ajenos, del mismo modo que nunca pertenecí a una konparsa ni en mi familia jamás vi a nadie protegerse de la lluvia fina con una txapela.

Sólo una vez la situación empezó a permitir aventurar que, después de todo, la violencia quizás no fuera eterna, aunque para entonces yo ya no vivía allí, comencé a intuir que llegaría un momento en que la realidad del pueblo en el que nací y crecí se alinearía por fin con la de esas otras realidades próximas que sufrían problemas pero que no se dirimían de forma violenta, que como sociedad alcanzaríamos la ansiada normalidad. Lo que jamás sospeché es que en verdad eran esas otras sociedades próximas las que, sin intuirlo ni pretenderlo, se irían  alineando con la nuestra y que el terrorismo, aunque de distinta naturaleza, se acabaría conformando como un elemento si no cotidiano al menos sí recurrente, de forma directa o indirecta, en su realidad. Dicho de otro modo, nos considerábamos –y consideraban- la excepción sin sospechar que éramos una avanzadilla, que terminaríamos por convertirnos en la regla.

Circunscrito por aquel entonces a ámbitos geográficos muy acotados en unos pocos países europeos, por desgracia el terrorismo está convirtiéndose en un fenómeno en vías de rápida asimilación por la gran mayoría de las sociedades occidentales. La experiencia acumulada tras haber crecido en una sociedad azotada por el terrorismo me permite reconocer algunos elementos que caracterizan el proceso de las que se enfrentan al terror de nuevo cuño, sobre todo desde la perspectiva de quienes pertenecen a la comunidad cuyos derechos vienen supuestamente defendidos por los terroristas y justifican sus acciones.

Por ejemplo, esa manía –no siempre inocente- de generalizar asociando la supuesta causa de los violentos al conjunto de la sociedad de la que emergen (“el terrorisma vasco” entonces, “el terrorismo islamista” ahora). O la indefensión y la suspicacia que ante terceras personas sienten los miembros no violentos de la comunidad que sirve de causa a los terroristas cuando vienen tildados de equidistantes, de conniventes, y de no hacer lo suficiente por desmarcarse de los violentos, a quienes se conmina a posicionarse tan pronto son presentados en círculos ajenos a su comunidad y se ven incapaces de satisfacer las expectativas a menudo irreales o simplistas de quienes les interpelan, a los que optan por evitar para acabar empujados hacia una tierra de nadie. Por no hablar del papel de los medios de comunicación y de la clase política, que ante fenómenos tan cruentos y de tanto impacto jamás dan una puntada sin hilo. El riesgo de alienar al grueso de la comunidad que sirve de excusa a los terroristas, de ponerlos bajo sospecha, es grande y el objetivo, si se aspira a su integración, debería ser tranquilizarles, mostrar hacia ellos una empatía que agradecerán cuando el suelo empiece a moverse bajo sus pies en la estela de cada atentado y que, cabe pensar, no olvidarán.

Los objetivos y reclamaciones del nuevo terrorismo nos resultan más difusos y lejanos aunque su sentido inmediato sea el mismo: causar víctimas inocentes y sembrar el terror de forma que puedan condicionar las decisiones que afectan a la comunidad en cuestión. El papel de los medios de comunicación resulta ambiguo a este respecto ya que se nutren del sensacionalismo, lo mismo ocurre con los gobernantes siempre proclives a las declaraciones grandilocuentes, a apelar a la unidad para a la postre acabar recortando derechos en aras de acariciar una pretendida seguridad que nunca podrá ser absoluta. Pese a ciertas declaraciones de reafirmación colectiva hechas en caliente, es natural que ante la comisión de atentados la sensación de miedo permee a la sociedad afectada sin necesidad de que los medios y la clase política echen gasolina al fuego. El problema no es sentir miedo –una reacción humana lógica ante quien pasa a sentirse objetivo potencial de una violencia indiscriminada-, el reto más bien consiste en aprender a vivir con él sin hacerle concesiones.

Este artículo está también disponible en el número de septiembre de la revista digital de agitación cooltural agitadoras   

lunes, agosto 28, 2017

manipulación / manipulation

Los periodistas protestaban porque las redes sociales habían arrebatado a los tradicionales medios de comunicación el monopolio de la manipulación.



Jouranlists complained because social networks had snatched away from traditional media the monopoly of manipulation.

jueves, agosto 24, 2017

Diego Fusaro

Diego Fusaro es un profesor de filosofía, escritor, intelectual y tertuliano en la televisión italiana. Alineado ideológicamente en la izquierda -reivindica el pensamiento de Marx; no es fácil identificar a un equivalente en España-, en cada una de sus intervenciones se ve obligado a sortear varias zancadillas al tiempo que trata de lanzar su mensaje. Esa presión a la que se le somete se aprecia bien en este vídeo. He traducido varios suyos.




domingo, agosto 20, 2017

Genova per noi

Pocas cosas hay más tristes que una ciudad a la que nadie le canta, no digamos si es portuaria.


Pero con esa cara un poco así
esa expresión un poco así
que tenemos
antes de ir a Génova

Y cada vez nos preguntamos
si ese lugar al que vamos
no nos engulle y no regresamos más

Aun así un poco parientes somos
de esa gente que está allí
y que como nosotros es quizás un poco salvaje
Mas el miedo que nos da
ese mar oscuro
que se mueve incluso de noche
y no se está quieto jamás

Génova para nosotros
que estamos al fondo de la campaña
y rara vez disfrutamos del sol en la plaza
y lo demás es lluvia que nos cala
Génova, decía, es una idea como otra
Mmmmmmmm…

Esa cara un poco así
esa expresión un poco así
que tenemos mientras contemplamos Génova
y como cada vez que la olfateamos
y circunspectos nos desplazamos
un poco vagabundos nos sentimos

Macaia, mona de luz y de locura
niebla, peces, Africa, sueño, náusea, fantasía

Y mientras tanto en la sombra de sus armarios
tienen ropa de cama y viejas lavandas

Déjanos regresar a nuestros temporales
Génova tiene los días todos iguales  

En una campaña inmóvil
con la lluvia que nos cala
y las gambas rojas son un sueño
el sol un relámpago amarillo en el parabrisas

Pero con esa cara un poco así
esa expresión un poco así
que tenemos nosotros que hemos visto Génova
Mmmmmmm….


miércoles, agosto 16, 2017

sábado, agosto 12, 2017

no dejaba de observarnos

didn't stop looking at us


continuava a fissarci

martes, agosto 01, 2017

viernes, julio 28, 2017

patrocinio / sponsorship

La borrasca que esperamos que llegue por fin a nuestro país al inicio de la próxima semana viene patrocinada por Antigripales Virustop.



The area of low pressure that we expect to reach our country at the start of next week arrives sponsored by anti-flu capsules Virustop.

martes, julio 25, 2017

urraca


Tras los estorninos, entre las palomas y el ocasional jilguero, ahora también la urraca.  


After the starlings, among the pigeons and the random sparrow, now also the magpie.

sábado, julio 22, 2017

familia / family

"Un modo complicado de sentirnos seguros, la familia"

José Luis Piquero

"A twisted way of feeling safe, the family"

miércoles, julio 19, 2017

Canadá, Richard Ford

Reconocía en una entrevista Richard Ford que de entre sus novelas sentía predilección por Incendios (Wildlife), en parte por la incomprensión que despertó en su momento, algo quizás novedoso en la trayectoria de un novelista que ha gozado del éxito de crítica y de público (Premio Pulitzer por Independence Day, la segunda obra de la tetralogía protagonizada por Frank Bascombe, y Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016 por el conjunto de su obra). En cierto sentido, su novela Canadá (Anagrama, 2013) vendría a suponer un desquite, una revancha ante el rechazo que en su día provocara su obra favorita pues en ella, sobre todo en su primera mitad, no sólo retoma sus líneas maestras sino que las lleva aún más lejos en la segunda como si se tratara de redoblar la apuesta.

Incendios y la primera parte de Canadá no sólo comparten escenario geográfico y contexto temporal: los estados más remotos del noroeste de Estados Unidos (Montana, las Dakotas) hacia 1960, sino que en la segunda parte de ésta última la acción se traslada a una región aún más remota y desolada esta vez del país que da nombre a la novela. Ambas historias –en lo relativo a su primera parte en el caso de Canadá- indagan en las miserias de seres adultos cuyas flaquezas y carencias abocan a sus núcleos familiares a la desintegración arrastrando consigo a los seres más vulnerables, en el caso de Canadá con unas consecuencias más desastrosas para todos sus miembros. En uno y otro caso la narración se desarrolla desde el punto de vista del hijo: un adolescente taciturno, sensible y observador que trata de desvelar el misterio que envuelve a las relaciones entre los adultos y cuyas aspiraciones no parecen estar en consonancia con el frágil entorno en el que le ha tocado desenvolverse. La profunda sensación de desvalimiento que permea ambas novelas remite a la obra más inspirada de Richard Yates, de quien Ford se ha declarado admirador.

Dell, que así es como se llama el protagonista de Canadá, – esta vez cuenta con una hermana melliza, Berner, a diferencia de la condición de hijo único en Incendios- articula el relato en perspectiva valiéndose de su experiencia, de su intuición y recurriendo en determinados casos a fuentes de dudosa fiabilidad. Gracias a sus dotes de observación, en la primera parte nos familiarizamos con las carencias de sus padres cuya mala cabeza les empujará en un acto de desesperación a cometer un acto extremo –el robo de un banco- que condicionará de forma irreparable la vida de los cuatro miembros de la familia. Destaca en ella la elaboración de los perfiles psicológicos de ambos progenitores y su contraste, más efectiva si cabe al permanecer envueltos en un halo de misterio pues son muchos los interrogantes que quedan sin contestar debiendo recurrir el narrador en numerosas ocasiones a suposiciones, quizás porque la conducta humana no puede ser abarcada en su totalidad a través de la lógica.

Tras la abrupta desintegración del núcleo familiar, el joven narrador se ve obligado a iniciar una nueva etapa vital esta vez al otro lado de la frontera –el contraste entre los dos países de América del Norte constituye otro elemento de la novela como ya lo fuera el de los padres- donde es acogido con frialdad por el hermano de una amiga de su madre. Esa orfandad en la práctica junto a la ya mencionada sensación de desamparo dota a la segunda mitad de Canadá de un componente dickensiano que pronto gira para acabar proyectándose sobre el misterio que envuelve a la figura de su distante protector, un estadounidense que hace años se asentó en una pequeña localidad del país vecino donde regenta un hotel de dudosa reputación frecuentado por cazadores de ocas. El escenario y las circunstancias cambian pero las motivaciones del joven permanecen idénticas: tratar de conciliar sus aspiraciones con la realidad aún más difícil en la que se ve inmerso, lo que pasa por desentrañar el enigma que ahora representa su improvisado benefactor y las dudas que le genera que a la postre se revelarán fundadas.

 

La motivación que recorre Canadá de principio a fin consiste en tratar de descubrir las claves que explican la conducta de los adultos de la que depende la suerte del joven narrador, incapaz de valerse por sí mismo, más que en desentrañar el alcance y las consecuencias de sus actos. En todo momento pende sobre ella una especie de fatalismo, de determinismo: la impresión de la tragedia que se va fraguando ante la impotencia del joven dadas las carencias de los adultos de los que depende, que él sólo es capaz de atisbar pero que le condicionarán de forma irremediable. Resulta irónico que cada uno de éstos comparta con él consejos y sentencias dirigidos a ayudarle a desenvolverse en la vida, una constante ya presente en Incendios.

El grueso de la acción se reparte en dos mitades que abarcan una franja temporal de varios meses, la primera de las cuales transcurre en la localidad de Great Falls (Montana) y la segunda en Fort Royal (Saskatchewan, Canadá), y se completa con un epílogo en el que se nos aparece el protagonista ya adulto –está a punto de jubilarse como profesor de Literatura y tras largo tiempo se rencuentra brevemente con su hermana que sufre una enfermedad terminal-. Compuesta de breves escenas narradas en primera persona, en tiempo pasado, el autor apela a su memoria y a las fuentes de que se nutre su relato anticipando una y otra vez las consecuencias de los hechos que narra, la desgracia que se avecina, dejando claro que la intriga no está tanto en ellos sino en las motivaciones que los alumbran. En contraste con esas enseñanzas en forma de máximas que los adultos se empeñan en compartir con él Canadá ofrece un potente fresco sobre la falibilidad humana y su carácter ordinario, así como las desastrosas consecuencias a que da lugar. Ante las dificultades de Dell para extraer conclusiones acerca del porqué de sus circunstancias, más que una novela de formación o de superación, la que Ford nos ofrece es una historia de pura supervivencia. 

domingo, julio 16, 2017

traje de baño vs bañador


Antiguamente la playa la frecuentábamos usuarios en traje de baño. Hoy está ya prácticamente tomada por quienes usan bañador.


jueves, julio 06, 2017

buen tiempo / nice weather

Ah, qué gusto. Por fin un día de buen tiempo.


Ah, such a pleasure. Finally a day of nice weather.

lunes, julio 03, 2017

viernes, junio 30, 2017

Tercera Guerra Mundial

La Tercera Guerra Mundial será entre turistas y autóctonos.



Third World War will be fought by tourists against natives.

martes, junio 27, 2017

peace and love



Peace and Love to everyone

viernes, junio 23, 2017

La otra historia de los Estados Unidos, Howard Zinn

 Una historia del pueblo –o de la gente- de los Estados Unidos sería la traducción literal del título de la obra cumbre del historiador ya fallecido Howard Zinn, A People’s History of the United States, publicada en 1997 por la editorial vasca Hiru con el título La otra historia de los Estados Unidos, enfatizando así su carácter alternativo a costa de obviar su matiz popular. Y es que el acento en el protagonismo de la gente es fundamental al abordar su lectura lo que se explica porque, centrados en la acción de los gobernantes, la inmensa mayoría de estudios históricos desdeñan las iniciativas de resistencia y contestación por parte del pueblo, lo que a la postre promueve una sensación de impotencia en la ciudadanía. El relato histórico que mantiene viva la memoria de la resistencia popular sugiere, por el contrario, nuevas formas de entender el ejercicio del poder. Así, Zinn no cree en los relatos históricos basados en las naciones, entes artificiales al fin y al cabo, pues entiende que más relevante que el conflicto que se da entre unas y otras es el que se produce en el interior de cada una de ellas. Por ello, en su trabajo relega la acción de los gobiernos en favor de los movimientos populares de resistencia, en el caso que nos ocupa los protagonizados por los indios, los negros, las mujeres y los hombres blancos pertenecientes a los sectores desfavorecidos de la sociedad.

El libro arranca con el escalofriante relato de la llegada de Cristobal Colón a América vista desde la perspectiva de los indios “arawak” que habitaban las islas de las Antillas, quienes pese a su favorable disposición inicial hacia los recién llegados serían exterminados de la forma más brutal en el lapso de unos pocos años -por lo mismo, se podía haber dedicado un primer capítulo a la llegada y asentamiento de los indios en el territorio que conformarían los Estados Unidos durante el largo periodo previo a la aparición de los europeos- para, tras sucesivas revisiones y ampliaciones de la obra –la original data de 1980 y la de Hiru de 1997-, concluir con el mandato de George W Bush caracterizado por su “guerra al terror” y sus aparatosas intervenciones militares en Oriente Medio. Un lapso de quinientos años marcado en ambos extremos por la violencia, la conquista, la codicia –entonces oro, luego petróleo-, el choque de culturas y el sometimiento del débil por el fuerte, como si el progreso a lo largo de cinco siglos no hubiera servido para superar semejante dinámica sino para perpetuarla a través de su constante adaptación y transformación.

La obra de Zinn tiene un profundo carácter desmitificador sobre la extendida visión de Estados Unidos como una historia de éxito que, más allá de las fases generalmente asociadas al conflicto -las marcadas por las luchas sindicales desde finales del siglo XIX al primer tercio del XX o por el descontento social de los años sesenta del pasado siglo-, se extiende a los periodos comúnmente asociados a un mayor progreso o protagonizados por aquellas figuras históricas que suscitan un mayor consenso: desde los “padres fundadores” redactores de la Constitución, a Lincoln, Franklin D. Roosevelt o Kennedy. Por su proximidad en el tiempo, se muestra especialmente crítico con el mandato de Bill Clinton por sus numerosas y voluntarias concesiones a la minoría privilegiada que sembrarían la actual crisis. El empeño de Zinn en demostrar que el progreso social es siempre consecuencia de la movilización y del empuje popular en lugar de la visión o la generosidad de los estadistas le lleva a adoptar un enfoque casi notarial en ciertos pasajes, a registrar cada acto de resistencia ciudadana producido en un periodo determinado en su afán por desmontar la visión imperante.  

A partir del análisis del pasado, Howard Zinn interpreta también el momento actual e incluso proyecta su análisis hacia el futuro a partir de las tendencias que identifica. Así, pronostica la competición por la movilización del descontento de las clases medias al que asistimos en la actualidad –“El capitalismo siempre ha supuesto un fracaso para las clases bajas. Ahora está empezando a fallar también a las clases medias”-, un segmento social que hasta ahora ha ejercido como guardián del sistema a cambio de pequeñas concesiones por parte de las élites, ejerciendo de colchón entre éstas y las clases bajas. Unas clases medias sin cuya obediencia el sistema no tardaría en colapsar.

Se atreve también a proponer una fórmula que ayude a superar el callejón sin salida al que, en caso de perpetuarse la actual dinámica, parecemos abocados: producir de forma comunitaria a escala local a fin de cubrir las necesidades básicas de forma que éstas puedan sacarse del sistema monetario apelando al impulso de cooperación que emana de forma instintiva, no condicionada, en la naturaleza humana; es lo que denomina “socialismo de barrio” que facilitaría la creación de comunidades más inspiradas en vínculos de amistad que en la competitividad y que promoverían el valor de la libertad, del compartir y una cultura del respeto. Aunque no lo hace explícito, la propuesta de Zinn parece replicar los valores dominantes en las culturas indígenas previas a la llegada de los europeos. Se trata, según él, de buscar la inspiración ante la perspectiva de tiempos cada vez más turbulentos y el reto consiste en favorecer el cambio con la menor dosis de violencia. Cuanto mayor sea la percepción de compartir las mismas necesidades por parte del 99% de la sociedad mayor será el aislamiento de su cúspide. Los prisioneros del sistema continuarán rebelándose en modos y en momentos que no cabe predecir. La novedad es la posibilidad de que hoy sean acompañados por quienes hasta ahora han ejercido de guardianes. 

Vista desde el momento actual, la proyección de Zinn puede parecer ingenua en la medida en que el descontento de las clases medias parece estar siendo canalizado mayoritariamente por la extrema derecha y por figuras como Donald Trump. Si acaso, esto parece acelerar la posibilidad de un futuro colapso lo que en lugar de invalidar el cambio mental y de paradigma que aconseja Zinn lo hace aún más acuciante.

La otra historia de los Estados Unidos
Howard Zinn
Hiru
657 páginas
1997



Esta reseña está también disponible en el último número de la revista digital espacioluke

martes, junio 20, 2017

autoengaño / delusion

El reflejo de autoengaño más recurrente en la historia deber ser el del jefe en retirada que cree que controlará al sucesor por él nombrado.



The most common delusional reflex in history must be that of the chief in retreat who thinks that he'll keep under control the successor appointed by him. 

sábado, junio 17, 2017

Monterey Pop Festival, 16-18 de junio 1967

Este fin de semana –las fechas coinciden con los días de la semana- se cumplen cincuenta años del Festival de Monterey, celebrado en la localidad californiana del mismo nombre, el primer festival de música pop-rock de la historia, empapado en LSD, con el que arrancaría el denominado “verano del amor” de 1967 que marcaría el apogeo del movimiento hippy.

El festival fue organizado por John Philips, de The Mama’s & The Papa’s, y filmado por D.E. Pennebaker, documentalista pionero en retratar el fenómeno de la música rock. Los artistas actuaron gratuitamente pero muchos de ellos se verían recompensados con creces por la exposición que el documental les otorgó. De hecho, sirvió para catapultar las carreras de Janis Joplin –entonces miembro de Big Brother & The Holding Company-, Jimi Hendrix, Otis Redding –un cantante por entonces ajeno a las audiencias de raza blanca-, The Who -para quienes contribuyó a abrir el mercado norteamericano- o de un exótico Ravi Shankar que fue el único que consiguió levantar al público de sus asientos y que cobró por su actuación.

Visto desde la perspectiva actual llama la atención la candidez, la pureza del evento, reflejado en la ausencia de patrocinadores y, sobre todo, de logos comerciales o de otro tipo, la ausencia de mercadería, además del altruismo de quienes participaron en el mismo: los beneficios fueron a una fundación. Destaca así mismo la intención de darle la mayor diversidad en lugar de centrarlo en estrellas del momento como los propios The Mama’s & The Papa’s o Simon & Garfunkel –artistas como The Rolling Stones, The Beach Boys o The Kinks fueron invitados pero por una u otra razón no pudieron acudir- y en las bandas californianas, inmersas en pleno auge psicodélico, muy bien representadas por Jefferson Airplane, Country Joe & The Fish, The Byrds, Moby Grape, Buffalo Springfield, Grateful Dead, Quicksilver Messenger Service o la ya mencionada Big Brother… ya que a ellos se suman artistas procedentes del jazz como el trompetista sudafricano Hugh Masekela, del soul como el ya mencionado Otis Redding, por no hablar del debut en Estados Unidos del maestro del sitar Ravi Shankar.

En cuanto al verano de paz y amor arrancó con ciertas dosis de mala leche, sobre todo a cargo de The Who y de Jimi Hendrix, como si con ellos portara la semilla del tumultuoso 1968.  





martes, junio 13, 2017

redundante

Cada año más, el inicio del verano climatológico resulta redundante.




Every year more, the start of the climatological summer becomes redundant. 

sábado, junio 10, 2017

cebollón



!Uy, vaya cebollón que tengo!


miércoles, junio 07, 2017

libros del futuro / books of the future

Los libros del futuro se leerán solos.



The books of the future will be read by themselves.

domingo, junio 04, 2017

estorninos / starlings

Los polluelos de los estorninos negros que cada año por estas fechas anidan en el tejado de al lado ya asoman la cabeza.


The chicks of the black starlings that every year by these dates nest on the roof next to ours show their heads already.

miércoles, mayo 31, 2017

Vernon Subutex 1 y 2

Vernon Subutex da nombre a una trilogía en que la escritora francesa Virginie Despentes efectúa una incisiva radiografía de la sociedad parisina en el momento actual sirviéndose de una amplia y variada gama de personajes que gravitan en torno a sus dos protagonistas: por un lado, el que da título a la serie de libros, antiguo propietario de una tienda de discos que cerró a raíz de la comercialización de la música en formato digital y que acaba viéndose empujado a vivir en la calle y, por otro, Alex Bleach, cantante negro criado por una familia de raza blanca que conoció el éxito comercial a gran escala pero vivió atormentado hasta su reciente suicidio. Sea por el alejamiento de la realidad social que conlleva la condición de sintecho o como consecuencia de su fallecimiento, ambos comparten una cualidad cuasi-fantasmal en contraste al resto de personajes, a menudo impulsados por esos bajos instintos, tan reconocibles, tan inconfesables, que anidan en la vida y en las relaciones en sociedad.

El inusitado interés despertado por unas cintas de vídeo grabadas a modo de improvisada confesión por Alex poco antes de su suicidio, que implican a terceras personas y que entrega a un Vernon que se desentiende de ellas porque no le suscitan curiosidad y bastante tiene con lidiar con su desahucio, conforman el eje de la escueta trama en torno a la cual se articula la narración. Al grupo de viejos amigos de ambos, espoleados en sus conciencias al conocer la reciente condición de sintecho de Vernon tras haber sido fugazmente acogido en la casa de cada uno de ellos con reticencias mejor o peor disimuladas, se van sumando otros personajes interesados en obtener las cintas, sea de forma directa o por vía interpuesta, o afectados por lo que en ellas se cuenta.

Es el de Despentes un esquema sencillo pero efectivo que le permite ofrecer la panorámica social a través de una nutrida colección de personajes, partiendo del grupo de cuarentones al que pertenece Vernon, unidos en su juventud por su pasión por la música alternativa y la creatividad como seña de identidad rebelde –se intuye un componente autobiográfico en el retrato generacional y la autora cuenta con experiencia como vendedora de discos así como en otras actividades más sórdidas que encuentran reflejo en su obra- que, víctimas de sus limitaciones, maduran con creciente amargura al no haber visto cumplidas unas expectativas que a menudo ni siquiera son capaces de definir ya que son mucho más eficaces y precisos a la hora de despotricar que de afirmar. Sólo la situación de su amigo les hace reaccionar y retomar el contacto, instigados por el sentimiento de culpa tras haberle fallado, de igual modo que Vernon siente no haber estado a la altura cuando su amigo cantante le necesitaba pese a que no siente remordimientos por ello de igual modo que evita cualquier tentación de victimismo ante su precaria situación. El de Vernon es un personaje ensimismado, neutro, indolente, a un tiempo enigmático y transparente, que actúa como un espejo en el que cada cual se ve reflejado. A ellos se van añadiendo incorporaciones de la más variopinta condición: una estrella del porno, una hacker-trol, una familia de inmigrantes musulmanes, un travesti, neonazis, un exitoso productor de cine, otros sintecho, un humilde jubilado alcohólico... A medida que se amplía el espectro, se enriquece el calidoscopio humano a costa de tensar la credulidad del lector. Ello permite a la autora abordar las temáticas que definen la realidad social: racismo, sexo, intolerancia, conflictos de clase, de género, integración, dinámicas de poder, violencia, consumismo, individualismo, etc.

Vernon Subutex ofrece una visión inquietante de la sociedad actual a través de un discurso  ácido, cínico, en clave de realismo crudo. Al desencanto inherente a la madurez (“Pasados los cuarenta, todo el mundo parece una ciudad bombardeada”) se suma la rebaja de expectativas ante una civilización occidental en decadencia sometida a un acelerado programa de ingeniería social (“Se acabó el viejo mundo. ¿Qué necesidad hay de educar a gente que ya no necesitamos en el mercado laboral?”). Su rígido esquema formal se compone de capítulos más bien breves, cada uno de ellos centrado en un personaje, que además de progresar en la trama incluyen monólogos en tercera persona a través de los que la autora desgrana su momento vital, su personalidad y motivaciones y le permiten recuperar su pasado para ofrecerlos en perspectiva. Aunque efectivo ya que transmite sensación de ligereza y le permite alternar la perspectiva de un personaje a otro con agilidad, a la larga dicho enfoque puede inducir cierta monotonía –sumados, ambos volúmenes alcanzan casi las 700 páginas- que la autora busca conjurar introduciendo un drástico cambio de escenario en el último trecho de cada libro: así, mientras hacia el final del primero Vernon Subutex queda por fin en la calle tras pasar varias semanas trasladándose de una casa a otra, al final del segundo, todo el grupo se desplaza a Córcega donde empiezan a organizar fiestas espontáneas para las que Vernon, un tanto ajeno, casi reticente, actúa como dj ya que el buen oído y la cultura musical es cuanto conserva de su anterior vida.

               


domingo, mayo 28, 2017

noche




Aguardando a la puesta de sol
se nos hizo de noche


miércoles, mayo 24, 2017

cultura / culture

La cultura es una herramienta esencial para poder interpretar la realidad de manera autónoma.




Culture is an indispensable tool to be able to interpret reality in an autonomous way.

sábado, mayo 20, 2017

Psychic Ills - Inner Journey Out (Full Album) 2016

Lo que me atrae del último disco de los Malestares Psíquicos es que, más allá de ese tono cansino, moroso, que es marca de la casa, resulta muy contenido en la forma, en la instrumentación -desde luego en comparación a sus trabajos previos-, pero arrebatadoramente psicodélico en el fondo. Un trabajo de madurez, para escuchar en el mood apropiado y dejarse llevar, que pide dejarlo sonar de principio a fin.




miércoles, mayo 17, 2017

tribu / tribe

"Hay algo con lo que todos podemos contar. Tarde o temprano nuestra tribu vendrá a pedirnos que perdonemos el asesinato". Charles Simic: El minotauro ama su laberinto




"There's something we all can take for granted. Sooner o later our tribe will come to us asking to forgive murder."

domingo, mayo 14, 2017

cocinero / cook

Ya va siendo hora de que enviemos a un cocinero al espacio.



It's about time to deliver a cook to outer space

miércoles, mayo 10, 2017

Vernon Subutex 1

"Pasados los cuarenta, todo el mundo parece una ciudad bombardeada."

"Se acabó el viejo mundo. ¿Qué necesidad hay de educar a gente que ya no necesitamos en el mercado laboral?"

"Estos tíos del rock son impresionantes, cómo consiguen hacerse viejos directamente, sin pasar por la casilla de la madurez."

"Intenta encontrar dos o tres libros, los dejas al lado y finges leer muy concentrado. Les vuelve locos. Un sin techo que lee."



Virginie Despentes: Vernon Subutex 1

sábado, mayo 06, 2017

cuenta pendiente

!Con lo maravillosamente bien que se le daba dividir!
y sin embargo
suspendía
suspendía
suspendía...
Aprender a sumar seguía siendo la cuenta pendiente de la izquierda.

miércoles, mayo 03, 2017

Nadan dos chicos, Jamie O'Neill

Aunque pasó más bien desapercibida –quizás por ser su autor un perfecto desconocido-, recordaba haber leído un par de críticas muy elogiosas sobre la novela Nadan dos chicos, del irlandés Jamie O´Neill, coincidiendo con su publicación en nuestro país por la editorial Pre-Textos allá por el año 2005 –la fecha de publicación original coincidió con el atentado de las Torres Gemelas- . Una historia ambientada en Dublín en los años 1915 y 1916 durante los prolegómenos del primer y fallido levantamiento irlandés contra las fuerzas de ocupación británicas.

La historia gira en torno a tres jóvenes, cada uno de ellos de distinta extracción social, que comparten su condición homosexual en una Irlanda sometida a la rigurosa moral católica y al no menos opresivo dominio británico. Aunque se resiste, MacMurrough se halla en trance de dar el paso a la edad adulta cuando regresa a Irlanda con el estigma de los dos años pasados en prisión en Inglaterra tras cumplir condena por sus prácticas sexuales. Doyler es un muchacho despierto que procede de una familia humilde y arrastra una leve cojera a raíz de una paliza propinada por su padre, su actitud desafiante le empuja a abrazar causas rebeldes como el socialismo o el nacionalismo irlandés más levantisco. Por su parte, Jim, crecido en una familia de clase media, es el más joven e inocente de los tres y su evolución, monitorizada por los otros dos, hace progresar la novela desde su inicial obediencia a la práctica religiosa hasta  su despertar sexual y su participación en el levantamiento armado.

Tres clases sociales que tienen a su vez reflejo en la ascendencia, en el entorno familiar del que proceden los tres protagonistas enmarcado en tres figuras: Eve MacMurrough, la tía que acoge a su sobrino caído en desgracia en su formidable mansión, una mujer de carácter fuerte e independiente, rompedora de costumbres y firmemente comprometida con la causa irlandesa. Doyler padre, un hombre rudo, básico, incapaz de sacar a su familia adelante, desahuciado por su larga dependencia del alcohol, que en su juventud compartió regimiento en el ejército británico durante la Guerra de los Boers con Mack, el padre de Jim, viudo, integrado, equidistante, un tanto melifluo y acomplejado, que regenta una tienda (corner shop) propiedad de su suegra.

El ambiente de la novela viene marcado por la omnipresencia de la moral católica mostrada en toda su ambigüedad a través de la figura de un cura pro-británico que tutela la posible vocación religiosa de Jim, al que éste da la espalda justo cuando aquel empieza a propasarse en sus atenciones hacia el muchacho, o la del áspero cura que remplaza al otro a raíz de una enfermedad y que alecciona a los muchachos en la causa irlandesa con mayor fervor que en la palabra de Dios. Ello envuelto a su vez en el clima de agitación previo al levantamiento contra la dominación británica aprovechando que las fuerzas imperiales se hallan empeñadas en los exigentes escenarios de la I Guerra Mundial. La natación a la que hace referencia el título sirve de nexo a los protagonistas, en especial a Doyler y Jim. En la medida en que van adquiriendo destreza a fin de llegar al islote que se han impuesto como meta, se estrecha su relación y se reafirma su compromiso con la causa nacionalista irlandesa que acabará cobrándose un importante aunque desigual sacrificio.

Nadan dos chicos es una novela de largo recorrido –tiene casi 800 páginas y su escritura llevó a O’Neill diez años-, ambiciosa, que dado su contexto contiene inevitablemente ecos de James Joyce –aunque sin llegar a los extremos de éste, la prosa de O’Neill no resulta particularmente explícita ni complaciente, exige al lector pero le recompensa, mientras que su estructura y enfoque: narrador omnisciente y progresión cronológica, es de factura más bien convencional- y, en la figura de McMurrough alusiones a la figura de Oscar Wilde en lo que concierne a su experiencia aunque sin el ingenio del autor de El retrato de Dorian Gray. Destaca la minuciosa recreación que hace de una época y un lugar: el grueso de la acción se sitúa en un pueblo situado en la misma bahía que Dublin pero ubicado en las afueras de la ciudad, así como la recreación del habla y de la mentalidad por parte de personajes pertenecientes a tres estratos sociales muy diferenciados.

O’Neill ofrece un fresco muy efectivo de la sociedad irlandesa en un momento crucial para el devenir de aquel país mostrando su complejidad, su ambigüedad, la dificultad de conciliar los intereses de clase y de identidad, poniendo de relieve sus insuficiencias, sea con acidez o con comprensión, pero mostrando ternura hacia sus responsables. El componente sexual gravita sobre la novela aunque mostrado sólo de manera episódica, con una naturalidad discreta que elude tanto el morbo como el pudor. En el debe de la novela, habrá quien reproche al autor que no haya un solo personaje masculino heterosexual cuya actitud vital esté ni de lejos a la altura de los tres protagonistas, tampoco de las mujeres que por ellos velan. El único que se acerca resulta ser un fantasma ya que Gordie, el hermano mayor de Jim, es solo un recuerdo tras desaparecer en el frente turco tras el fallido desembarco británico en Gallipoli aunque su inesperado legado suponga otro atentado contra las costumbres establecidas.

Nadan dos muchachos es una novela centrada en la búsqueda personal (coming of age) y en la forja del propio carácter, en la que el despertar sexual de los muchachos sirve como metáfora de la toma de conciencia nacional por parte de la sociedad irlandesa y de su incipiente desafío, más corajudo que efectivo, a la dominación británica y a la moral católica, las dos fuerzas que la oprimen, dejando claro que la reafirmación identitaria en semejante ambiente requiere de valentía y conlleva un alto precio.


domingo, abril 30, 2017

miércoles, abril 26, 2017

conexión / connection

Olvidó la contraseña, mi mente no consigue conectar con mi alma (check password and try again)



It forgot the password, my mind cannot connect with my soul (check password and try again)

sábado, abril 22, 2017

congeniar / getting along

Por alguna razón, Minion y Kamek congeniaron muy bien desde el primer momento.


For some reason, Minion and Kamek got along great from the very first moment.

martes, abril 18, 2017

Something Quite Peculiar, Steve Kilbey

Sabotearse es una de las actitudes características del malditismo. De forma premeditada o más o menos inconsciente, sabotear el propio talento, los frutos del mismo o los esfuerzos encaminados a obtener el reconocimiento es una reacción habitual en el artista maldito, muy extendida en el mundo del rock and roll debido a la juventud e inmadurez de muchos de sus practicantes. Tal es el caso de Steve Kilbey, bajista, letrista, cantante y principal compositor de la banda australiana The Church, como él mismo se encarga de recordarnos en su autobiografía con título extraído de un verso de su canción más conocida: Under the Milky Way, en la que ajusta cuentas en especial consigo mismo –pero no sólo- una vez instalado “sano y salvo” en la madurez.  
   
El libro cuenta con un prólogo y un epílogo situados en el presente, coincidiendo con la inducción de The Church en el Hall of Fame australiano (una mezcla de jardín del Parnaso y de museo rockero originalmente concebida en Estados Unidos que, cosa extraña, aún no hemos imitado en nuestro país), cuando Kilbey se ve obligado a improvisar unas palabras tras haberse negado a preparar un discurso y, tras ganarse a la audiencia con su sentido del humor, un antiguo colaborador le reprocha con sarcasmo a viva voz el no haber sido tan afable cuando era joven. Entre uno y otro se desarrolla la narración en sentido cronológico desde la infancia del protagonista hasta la superación, allá por el año 2000, de su larga adicción a la heroína.

A diferencia de otros artistas que escriben sus memorias tras haber conocido el éxito masivo, The Church se encuadraría en la clase media del rock aunque con fundadas aspiraciones de acceder a la nobleza, algo que por momentos pareció suceder pero que en última instancia les eludió por una combinación de mala suerte, de falta de constancia y de torpeza por parte de sus integrantes, incluido el propio Kilbey, dada, por ejemplo, su frivolidad en el trato con los medios cuando un empujón por parte de ellos parecía el único requisito pendiente para saborear el éxito masivo: una broma a destiempo que aborta una inminente entrevista para un programa que ven 150 millones de sudamericanos, el abierto desdén hacia los todopoderosos miembros de la prensa musical inglesa que a la postre hacen y deshacen carreras. Otro rasgo diferenciador es que la perspectiva se ofrece esta vez desde un remoto país situado en el hemisferio sur ya que aunque nacido en Inglaterra, la familia del protagonista se trasladó a Australia siendo él un niño.  

 
Something Quite Peculiar es el detallado repaso a la sucesión de aciertos y de sonoras meteduras de pata que caracterizaron la trayectoria de The Church y del propio Kilbey, tanto en lo artístico como en lo personal, narrado con distancia a caballo entre lo irónico y lo jocoso, haciendo gala de esa bonhomía un tanto campechana, tan australiana, y una actitud desenfadada (laidback) que él califica como “hippy”: la fragilidad de las relaciones sentimentales para un músico de vida inestable ávido de experiencias, la intensa y por momentos insoportable convivencia entre los miembros de una banda de rock, la caída en la heroína que ocupa dos capítulos en el tramo final y que eclipsaría a todos los demás aspectos de su vida durante los diez años que se prolongó .

Kilbey emplea un estilo coloquial, desenfadado, a menudo jocoso y rico en el empleo de argot, al modo del relato de un colega que por su trayectoria tiene mil anécdotas que contar y lo hace con gracia al permitirle la distancia reírse de sí mismo (self-deprecating), empleando la primera persona, interpelando en numerosas ocasiones al lector para buscar su complicidad e introduciendo algún pasaje de corte experimental como aquel en el que trata de transmitir la profunda soledad y la irrealidad que se adueña de la vida de un músico durante las largas giras. 

Al margen de los temas habituales en el relato de una estrella del rock: los comienzos, las influencias, los procesos creativos, las giras, las grabaciones –Kilbey se centra en los pormenores de los ocho primeros álbumes de The Church, los que cimentaron su carrera durante la década de los ochenta gracias a un sonido que combina un rock de factura clásica con la psicodelia-, la relación con las casas discográficas, los contactos con otros artistas, los proyectos en solitario o al margen del grupo, los excesos, la habitual sucesión de altos y bajos, de aciertos y errores, de arrogancia e inseguridad, tiene el relato de Steve Kilbey también algo de novela de formación, de aprendizaje, como si su adicción a la heroína fuera la prueba definitiva de su incorregible estupidez, de su tontería congénita, y su superación equivaliera a la ansiada redención.

Pese al auge en los últimos años de la autobiografía musical como género editorial, ninguna editorial española parece haber mostrado interés por Something Quite Peculiar. Debe ser que The Church no tiene el suficiente tirón entre nosotros y ello pese a que en un momento dado, tal y como el propio Kilbey recuerda en el libro, pareció que su grupo acabaría despuntando precisamente en Italia y España en lugar de en Estados Unidos como inopinadamente sucedió. Una buen recordatorio de que el artista musical rara vez es capaz de leer o de interpretar su propia carrera cuando está inmerso de lleno en ella y mucho menos de controlar su destino.

   
Esta reseña está también disponible en el último número de la revista digital espacioluke